lunes, 29 de octubre de 2018


Menciona al menos dos aspectos de la relación costo-beneficio que implica la aplicación de la nutrigenòmica en el tratamiento de una enfermedad crónica.
  •      Cruzar la información genómica individual con la alimentación y los componentes de los alimentos, para poder evitar o reducir la expresión de ciertos tipos de genes, por ejemplo en la obesidad, algunos genes que se expresan PPARγ2 y β2 –adrenérgico, donde se vio que una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados ayuda a reducir el peso, con esto se puede evitar fármacos como la fentermina, que su precio va desde $253 hasta $319. Mientras que los ácidos grasos poliinsaturados los encontramos en semillas, aceites vegetales, pescados, que no son tan costosos.

  •    El mejoramiento de las propiedades nutricionales de los alimentos tanto de origen vegetal como animal, ya que la mayorías de los  alimentos que consumimos contienen miles de elementos biológicamente activos, muchos de los cuales pueden tener un potencial para ejercer un efecto benéfico en la salud, por ejemplo en la enfermedad de Crohn introducir prebióticos y probióticos en distintos alimentos puede mejorar de forma significativa la flora intestinal y así evitar tratamientos invasivos o farmacológicos que pueden llegar a empeorar la situación.